¿La microflora intestinal en el niño
El desarrollo de la microflora intestinal se produce a lo largo de la vida y se ve alterado por la alimentación, el estado clínico y las condiciones ambientales. La conolización del tubo digestivo, estéril en el feto, empieza a producirse inmediatamente después del parto. A medida que el bebé empieza a ingerir alimentos, su microflora intestinal se diversifica y adquiere mayor complejidad. Hacia los dos años de edad, la composición y el metabolismo de la microflora son más estables y más similares a la de los adultos en muchos aspectos.
La composición y naturaleza de la microflora del colon no es constante, sino que puede verse alterada por una serie de factores como el consumo de antibióticos, enfermedades o la composición de la dieta, que pueden llegar a cambiar la concentración y la diversidad de las bacterias del colon.
La microflora intestinal forma una densa capa que actúa como barrera frente a la colonización de patógenos, constituyendo la primera línea de defensa intestinal al resultar esencial para la modulación del epitelio y del sistema inmune, los otros dos mecanismos de defensa asociados al tracto gastrointestinal.
El intestino está colonizado por miles de millones de bacterias de más de 400 especies bacterianas diferentes que forman la flora intestinal. Los fermentos lácticos son los principales componentes de la flora intestinal: su presencia asegura una eficaz acción que obstaculiza la acción de bacterias nocivas o patógenas, promueve la síntesis vitamínica, mejora la actividad enzimática de la mucosa intestinal y reactiva el sistema inmunitario.
Sin embargo cambios en la alimentación, en el estilo de vida, estrés, tratamientos con antibióticos, agentes quimioterápicos o radioterapia, o intolerancias alimentarias como a la lactosa o al gluten, producen un desequilibrio en la flora intestinal que produce diarrea, estreñimiento, flatulencias y halitosis (mal aliento) entre otros.
En estas ocasiones es necesario restablecer el equilibrio en la flora intestinal, mediante la administración de probióticos y prebióticos. Los probióticos son microorganismos vivos seleccionados específicamente, que ingeridos en la cantidad adecuada, colonizan la flora intestinal restableciendo el equilibrio y produciendo sustancias antimicrobianas beneficiosas para el organismo. Los prebióticos son hidratos de carbono no digeribles cuya ingestión induce el crecimiento de microorganismos beneficiosos para la flora intestinal.