Preguntas frecuentes

Mejorar la salud con probióticos

Salud digestiva

En niños, los probióticos han mostrado ser eficaces y seguros para(1),(4):

  • Ayudar a mejorar la diarrea puntual (gastroenteritis) y la diarrea asociada a la toma de antibióticos: los probióticos acortan en un día la duración de la diarrea y disminuyen el porcentaje de diarreas que se prolongan más de 4 días.
  • Ayudar en la infección por la bacteria Helicobacter pylori: reducen los efectos secundarios causados por los antibióticos que se utilizan para erradicar Helicobacter pylori.
  • Ayudar en el intestino irritable: mejoran la hinchazón abdominal y regulan el tránsito intestinal.
  • Ayudar en el cólico del lactante: reducen el tiempo de llanto y el malestar digestivo.
  • Ayudar en la enterocolitis necrotizante: mejoran la inflamación del intestino grueso y sus complicaciones en los bebés prematuros.
  • Ayudar en la colitis ulcerosa: tienen un efecto antiinflamatorio y mejoran la calidad de vida.

En adultos, los probióticos han mostrado ser eficaces y seguros para(1),(4):

  • Ayudar a mejorar la diarrea: acortan la duración de la diarrea aguda puntual, la diarrea asociada a la toma de antibióticos y la diarrea del viajero.
  • Ayudar en la infección por la bacteria Helicobacter pylori: reducen los efectos secundarios causados por los antibióticos que se utilizan para erradicar Helicobacter pylori.
  • Ayudar en los problemas digestivos funcionales: mejoran las digestiones pesadas, el dolor abdominal, la diarrea y el intestino irritable.
  • Ayudar en el estreñimiento: contribuyen a aumentar el número de veces que vas al baño.
  • Ayudar en los divertículos intestinales: mejoran el malestar digestivo debido a la presencia de los divertículos.
  • Ayudar a reducir las úlceras del estómago y del intestino: protegen el estómago del efecto agresivo de la aspirina y otros antiinflamatorios sobre la mucosa del estómago.
  • Ayudar a controlar la colitis ulcerosa: mejoran la calidad de vida y el bienestar digestivo.
  • Ayudar a reducir los síntomas asociados a la mala digestión de la lactosa: mejoran la intolerancia a la lactosa en personas sanas.
  • Ayudar en algunas enfermedades hepáticas: mejoran la salud del hígado en la encefalopatía hepática, la enfermedad del hígado graso no alcohólico y la esteatosis hepática no alcohólica.

Se ha visto que la microbiota intestinal está alterada a nivel de su composición y sus funciones en muchos niños y adultos con disconfort intestinal. Esto ha hecho que las guías clínicas para el tratamiento del intestino irritable empiecen a recomendar algunas cepas probióticas con evidencia científica. Su empleo se plantea como complemento a otros tratamientos, pero no como tratamiento único(1),(4).

Los síntomas del intestino irritable como el malestar abdominal frecuente, la hinchazón abdominal y los gases (que pueden acompañarse o no de estreñimiento y/o diarrea) son una de las indicaciones de los probióticos que cuenta con más respaldo científico(1),(4).

Lactoflora® IBSolución con la mezcla de las cepas Lactobacillus plantarum CECT 7484, L. plantarum CECT 7485 y Pediococcus acidilactici CECT 7483 ha demostrado que puede ayudar a disminuir los síntomas del intestino irritable como dolor abdominal, hinchazón, disconfort y diarrea y mejorar la salud emocional y mental, el sueño y los niveles de energía(16),(17).

Los probióticos también han mostrado ser efectivos en otras situaciones que se acompañan de un aumento de la permeabilidad intestinal, un desequilibrio de la microbiota y una mayor inflamación y sensibilidad intestinal. Esto incluye, por ejemplo, los brotes moderados de colitis ulcerosa, el intestino irritable con diarrea y/o estreñimiento y las intolerancias alimentarias(1),(4).

Además de los probióticos, ¿qué nutrientes son clave para controlar el disconfort intestinal y el intestino irritable?Las personas con problemas digestivos debidos a una alteración del eje microbiota-intestino-cerebro como el intestino irritable  suelen presentar déficits de algunos nutrientes. Los nutrientes que suelen ser deficitarios en la dieta de las personas con intestino irritable son la vitamina D y micronutrientes como cobre, zinc y vitaminas antioxidantes A, C, D y E. Esto se debe sobre todo a que llevan tiempo realizando dietas muy restrictivas, como la dieta baja en FODMAPs, la dieta sin lácteos y la dieta sin gluten, que si no están bien supervisadas por un dietista-nutricionista pueden dar lugar a déficits importantes de nutrientes(50),(51).

La suplementación de vitamina D ha mostrado ser útil para mejorar el disconfort abdominal y la calidad de vida de las personas con intestino irritable(52),(53).

Tu médico o farmacéutico de cabecera es posible que también te paute un multivitamínico para cubrir tu ingesta diaria recomendada de vitaminas y minerales que no cubras solo con tu dieta.

Las enfermedades autoinmunes que afectan al intestino se caracterizan por una alteración de la microbiota, un aumento de la permeabilidad intestinal, una respuesta inflamatoria y un umbral reducido a la sensibilidad visceral. Por ejemplo, el intestino irritable tiene un componente autoinmunitario en algunos pacientes en los que su sistema inmunitario ataca a los nervios de su intestino(45).

Algunos probióticos específicos han mostrado ser útiles para el dolor abdominal y las alteraciones del tránsito intestinal que se observan en el intestino irritable y por esto se incluyen en las guías clínicas(4). Por ejemplo, la mezcla de Pediococcus acidilactici CECT 7483, Lactobacillus plantarum CECT 7485 y L. plantarum CECT 7484 ha mostrado ser eficaz y segura para el discomfort intestinal que acompaña a las enfermedades de origen autoinmunitario, como el síndrome del intestino irritable y la colitis ulcerosa. Los efectos beneficiosos del probiótico en los síntomas digestivos y en la calidad de vida son aparentes desde el tercer día del tratamiento(46),(47). Los beneficios de los probióticos para el síndrome del intestino irritable se explican gracias a su capacidad de(4),(48),(49):

  • Fortalecer la barrera intestinal gracias a que aumentan la producción de moco que recubre toda la mucosa del intestino.
  • Reducir la inflamación intestinal y el aumento de la hipersensibilidad visceral.
  • Restaurar el equilibrio de la microbiota intestinal que está alterada debido a un problema en el eje microbiota-intestino-cerebro.

Algunos prebióticos como los galactooligosacáridos o GOS administrados a dosis bajas de 3,5-7 gramos diarios han demostrado que constituyen una alternativa eficaz frente a la dieta baja en FODMAPs. Esto se explica porque favorecen una microbiota intestinal rica en bacterias beneficiosas con propiedades antiinflamatorios, mientras que la dieta baja en FODMAPs a medio y largo plazo afecta de forma negativa a la microbiota(4),(18).

Ten en cuenta que si tienes intestino irritable con sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO hidrógeno, SIBO metano, SIBO sulfuro de hidrógeno o SIBO fúngico), tendrás que buscar un producto que no lleve prebióticos en su composición porque pueden pueden empeorar tu hinchazón y tus gases.

La diarrea aguda de origen vírico, sobre todo en la infancia, puede solucionarse con la ayuda de un probiótico. Los estudios han encontrado que los efectos beneficiosos son mayores cuanto antes se administre el probiótico, de forma que las guías de práctica clínica recomiendan su uso en las primeras 24-48 horas para que sean efectivos y la duración del tratamiento suele ser de 5 a 7 días(1),(4).

La guía clínica de la Organización Mundial de Gastroenterología(4), la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátricas(19)  y las del Grupo Ibero-Latinoamericano sobre el Manejo de la Diarrea Aguda(20) recomiendan los probióticos para tratar la diarrea infecciosa aguda en niños y en adultos, debido a que se ha observado una disminución de la severidad y duración media de la diarrea a partir del tercer día, así como el riesgo de que la diarrea se alargue más de 4 días.

Los probióticos que han demostrado su eficacia para la diarrea aguda son Lactobacillus rhamnosus GG, Saccharomyces boulardiiL. reuteri DSM 17938 y la mezcla de B. lactis BI-04®L. acidophilus NCFM®B. lactis BI-07® y L. paracasei Lpc-37®(4),(19),(20),(21),(22).

Debido a que la diarrea aguda se acompaña de una pérdida importante de agua y electrolitos que aumentan el riesgo de deshidratación, la combinación de un probiótico y sales minerales acorde a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud(23) y la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátricas(19) acelerará el proceso de restablecer el equilibrio de la microbiota y evitará la deshidratación. Lactoflora® suero oral con probióticos, prebióticos y sales minerales te ayuda a cubrir las pérdidas de agua y electrolitos y a restablecer tu microbiota intestinal tras una diarrea.

¿Son útiles los probióticos para la diarrea causada por Clostridioides difficile?
Una microbiota intestinal normal bloquea el crecimiento de Clostridioides difficile, una bacteria presente de forma habitual en el entorno y en el intestino de muchas personas. Aunque la infección por este patógeno antes solo se observaba en las personas hospitalizadas, cada vez es más habitual en adultos mayores y en personas que toman alguna medicación que puede alterar la microbiota.Cualquier situación que altera la microbiota intestinal (por ejemplo, un tratamiento antibiótico o con inhibidores de la bomba de protones de la familia del omeprazol) favorece el sobrecrecimiento de C. difficile que fabrica toxinas implicadas en un tipo de diarrea que si no se controla puede evolucionar a una colitis.Algunos probióticos como Lactoflora® protector intestinal con la mezcla única Howaru® Restore han mostrado ser efectivos tanto para prevenir como para tratar la diarrea por C. difficile (es el responsable de hasta un 25% de las diarreas por antibióticos), así como para reducir los efectos secundarios digestivos de los antibióticos(21),(22).

El trasplante de microbiota fecal es uno de los tratamientos que ha mostrado ser más efectivo para tratar la diarrea complicada por C. difficile, con una eficacia del 81% tras recibir el primer transplante de heces24. Sin embargo, es un tratamiento que solo se realiza en el hospital y conlleva asociados algunos efectos indeseables como la infección por otras bacterias resistentes a los antibióticos presentes en las heces de los donantes(25).

Se estima que uno de cada cuatro pacientes que se toman antibióticos van a presentar diarrea como efecto secundario. Esto es debido a que los antibióticos no solo atacan a los agentes patógenos, sino que también desequilibran la microbiota intestinal.La diarrea asociada a antibióticos aparece desde el inicio del tratamiento antibiótico hasta 3-8 semanas después. Es importante tratarla a tiempo porque en un 20% de las personas la diarrea asociada a antibióticos puede evolucionar a la colitis por C. difficile, que es una forma más grave de diarrea.Lactoflora® protector intestinal con la mezcla de B. lactis BI-04®L. acidophilus NCFM®B. lactis BI-07® y L. paracasei Lpc-37® es uno de los probióticos que tiene más evidencia científica para reducir la aparición y la severidad de la diarrea asociada a antibióticos. Otras cepas incluyen son L. rhamnosus GG, S. boulardiiL. casei DN-114 001, la mezcla de L. acidophilus CL 1285 y L. casei LCB80R(4),(21),(22).

Se recomienda separar la toma del antibiótico y el probiótico como mínimo 2 horas, para que el antibiótico no interfiera con las bacterias probióticas. El probiótico se tomará con bebidas o alimentos no calientes.

Además de los antibióticos, uno de cada cuatro medicamentos de uso común puede alterar la microbiota intestinal. En algunos casos como la metformina (medicamento para controlar el azúcar en la diabetes tipo 2) los cambios en la microbiota contribuyen a explicar el efecto terapéutico del medicamento. Sin embargo, en la mayoría de los casos los medicamentos tienen un impacto negativo sobre la diversidad de la microbiota intestinal parecido al de los antibióticos(26). Los medicamentos que sabemos a ciencia cierta que tienen un impacto negativo sobre la microbiota además de los antibióticos incluyen: las sales de hierro, los anticonceptivos orales, los antiinflamatorios de la familia del ibuprofeno, los antihipertensivos, los protectores de estómago (inhibidores de la bomba de protones) y algunos antidepresivos(27).

Lactoflora® Restore te ayuda a restaurar tu microbiota intestinal cuando se ha alterado por la toma de antibióticos, antiinflamatorios, inhibidores de la bomba de protones y laxantes. Si te tomas alguna medicación de forma crónica que te haya recetado tu médico y necesitas tomarte también un probiótico, como principio de precaución es mejor que ambos los separes al menos 2 horas.

Algunas cepas probióticas pueden ayudarte a prevenir la diarrea del viajero si viajas a un país tropical donde las condiciones higiénicas son distintas a tu lugar de residencia.El beneficio de los probióticos para la diarrea del viajero es mayor en niños que en adultos. Las cepas Lactobacillus rhamnosus GG, Saccharomyces boulardii y las combinaciones de lactobacilos y bifidobacterias vivas como Lactoflora® protector intestinal son los microorganismos que han demostrado ser más eficaces(28).

Lactoflora® Restore te ayuda a restaurar tu microbiota intestinal cuando se ha alterado por la toma de antibióticos, antiinflamatorios, inhibidores de la bomba de protones y laxantes. Si te tomas alguna medicación de forma crónica que te haya recetado tu médico y necesitas tomarte también un probiótico, como principio de precaución es mejor que ambos los separes al menos 2 horas.

Para el estreñimiento sin una patología de base que lo desencadena los probióticos solos o combinados con fibras prebióticas en forma de simbióticos han mostrado ser eficaces para ablandar las heces y aumentar el número de deposiciones a partir del segundo día de tomarlos(29),(30).

Los efectos beneficiosos de los probióticos para el estreñimiento son específicos de la cepa empleada, la dosis y la duración del tratamiento.

Las intolerancias alimentarias se acompañan de problemas digestivos como malestar abdominal, gases, digestiones pesadas y diarrea alternada con estreñimiento tras la ingesta de determinados alimentos. A diferencia de las alergias alimentarias, en las intolerancias no hay una implicación directa del sistema inmunitario.Estudios recientes han encontrado que la microbiota intestinal y la permeabilidad intestinal están afectadas en las intolerancias. Esto ha hecho que se investigue la administración de probióticos para mejorar los síntomas que aparecen tras la ingesta de lactosa, fructanos y fructosa(31)Lactoflora® IBSolución con la mezcla de cepas Lactobacillus plantarum CECT 7484, L. plantarum CECT 7485 y Pediococcus acidilactici CECT 7483 ha demostrado ser eficaz en la mejora de los síntomas de la intolerancia a la lactosa en comparación con placebo. El empleo de los probióticos específicos para mejorar la intolerancia de la lactosa se explica por su actividad lactasa que es capaz de descomponer la lactosa(32).

La dieta baja en FODMAPs está muy extendida para controlar los síntomas digestivos del intestino irritable, sobre todo el de predominio diarrea. A pesar de que a corto plazo es una dieta efectiva en el control de los síntomas, a largo plazo provoca cambios indeseables en la microbiota intestinal debido a su baja cantidad de carbohidratos fermentables que son el alimento favorito de las bacterias intestinales.El empleo de Lactoflora® protector intestinal con una mezcla de cepas de lactobacilos y bifidobacterias vivas durante las dos primeras etapas de la dieta baja en FODMAPs que son las más restrictivas (fase de eliminación y de reintroducción) puede ayudarte a minimizar el impacto de esta dieta sobre la microbiota intestinal(33).

La administración de probióticos ha mostrado ser eficaz para otras indicaciones digestivas(4),(63),(64):

  • Ayudar a mejorar las complicaciones de la quimio o radioterapia como la mucositis y la diarrea asociada a antibióticos.
  • Ayudar a prevenir las infecciones relacionadas con la pancreatitis.
  • Ayudar a mejorar los síntomas de la enfermedad diverticular sintomática no complicada.
  • Ayudar a reducir la aparición de las úlceras por aspirina y otros antiinflamatorios como los de la familia del ibuprofeno.
  • Ayudar a prevenir el cáncer colorrectal.
  • Ayudar a mejorar la inflamación y reducir la permeabilidad intestinal en los pacientes con fibrosis quística.

Si te encuentras en alguna de estas situaciones consulta a tu médico o farmacéutico para que valore si te puedes beneficiar o no de un tratamiento con probióticos.

Las dietas de adelgazamiento bajas en carbohidratos y/o grasas a largo plazo se relacionan con una disbiosis intestinal y un sobrecrecimiento de la bacteria Clostridioides difficile responsable de un tipo de diarrea muy grave(90).

Algunos probióticos pueden reducir la permeabilidad intestinal, potenciar las respuestas anti-inflamatorias y reducir algunos factores de riesgo cardiovascular (por ejemplo, los niveles altos de colesterol y triglicéridos). Esto hace que se planteen como tratamiento complementario a la alimentación y a algunos medicamentos a la hora de mejorar la salud metabólica y conseguir reducir el peso sin los efectos secundarios más comunes de las dietas restrictivas para perder peso(91).

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