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Lactoflora® protector intestinal adultos es un complemento ideal en la terapia antibiótica, cambios en la alimentación o situaciones en las que sea necesario restablecer el equilibrio de la microbiota normal.
Es un complemento ideal para ayudar a —
Lactoflora® protector intestinal contiene 10 frascos monodosis sabor a fresa.
Mantenimiento:
Desequilibrio o terapia con antibióticos:
En caso de estar tomando antibióticos simultáneamente, separar la toma del probiótico por lo menos 2h.
No necesitan nevera. No mezclar con líquidos calientes
Frascos monodosis de fácil apertura
Tapón herméticamente cerrado que protege a los probióticos de la luz y la humedad.
De fácil apertura. Solución bebible.
Probióticos:
Mezcla Howaru® Restore con 4 cepas de lactobacilos y bifidobacterias vivas. Por cápsula 25.000 millones de UFC.
Vitaminas del grupo B
B2, Niacina, Folato, Ácido pantoténico, B6, B1, B12. Con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
Vitamina B2: Contribuye al mantenimiento normal de la mucosa. Esencial para el crecimiento de bacterias productoras de butirato, ácido graso de cadena corta (AGCC) con propiedades antiinflamatorias y regenerativas de la mucosa intestinal.
Jengibre
Contribuye al mantenimiento de nuestro bienestar intestinal y de nuestras defensas.
Prebióticos
El alimento de los probióticos:
Arabinogalacto-oligosacáridos y Betaglucanos
En el tapón dosificador: mezcla Howaru® Restore (Lactobacillus acidophilus NCFM, Lactobacillus paracasei Lpc-37, Bifidobacterium lactis Bi-07, Bifidobacterium lactis BI-04), antiagregantes (sílice, talco, estearato de magnesio), nicotinamida (niacina), pantotenato de calcio (ácido pantoténico), betaglucanos, cianocobalamina (vitamina B12), piridoxina clorhidrato (vitamina B6), clorhidrato de tiamina (vitamina B1), riboflavina (vitamina B2) y ácido pteroilmonoglutámico (ácido fólico). En el frasco: agua, fructosa, extracto acuoso de raíz de jengibre (glicerina, agua, Zingiber officinale Rhizome Extract), arabinogalactooligosacáridos, aromas, espesante (carragenina (E-407)), conservantes (ácido sórbico (E-200), benzoato de sodio (E-211)), regulador de pH (citrato sódico) y acidificante (ácido cítrico).
Bacterias lácticas vivas garantizadas hasta la caducidad del producto: no menos de 5.000 millones por frasco. *VRN: Valores de Referencia de Nutrientes (UE)
Es un protector intestinal para niños, con probióticos, vitaminas y jengibre, con lo que no solo ayuda a mejorar la función intestinal y la salud gastrointestinal, sino que aporta un complemento vitamínico muy oportuno.
No tiene gluten ni lactosa y su sabor a fresa es muy agradable y mi hija se lo toma muy bien. Viene en prácticos viales fáciles de transportar y de tomar. Vienen genial para regular la función intestinal cuando hay desórdenes intestinales, como diarrea o incluso estreñimiento. Recomendable
Los frascos monodosis son muy convenientes para poderlos llevar a todas partes.
Funciona como protector intestinal infantil con probióticos, vitaminas y jengibre, ayudando a mejorar la función intestinal y la salud gastrointestinal.
No tiene gluten ni lactosa y su sabor a fresa es muy rico.
Mi sobrino de 3 años tuvo siempre tiene molestias en la barriguita y le he dado a probar este protector.
Los viales líquidos son prácticos y por lo visto tienen un sabor agradable (él lo toma fácilmente, y eso ya es un milagro 😅). Desde la primera toma, ya parece que le ha hecho efecto, así que super bien!
Lo que más me gusta es que tiene una fórmula especialmente diseñada para los niños, con probióticos y vitaminas que ayudan a fortalecer la flora intestinal… así que espero siga tomándolo!
El producto lo ha probado mi hijo de 13 años y le ha resultado muy fácil de tomar por su buen sabor a fresa, el formato es cómo y fácil de usar y lo puedes guardar en el bolso para usarlo en cualquier momento. Lactoflora protector intestinal es ideal para prevenir malestares en el estómago antes de grandes comidas o para mejorar después de encontrar los síntomas. Contiene probióticos, arabinogalactooligosacáridos, vitaminas y Jengibre. Lo recomiendo.
Los probióticos pueden ayudar a mejorar la salud tanto en personas sanas como en personas con algún problema de salud para el que haya evidencia científica de su eficacia. Si estás sano el empleo de los probióticos con fines preventivos te puede ayudar a:
Conviene tener precaución en pacientes con enfermedades graves, con una cirugía reciente o en periodo de convalecencia, inmunocomprometidos (por ejemplo, pacientes con tratamiento de quimio y/o radioterapia), pacientes con problemas del páncreas y con sangre en las heces. En estos casos consulta a tu médico o farmacéutico de cabecera para que valore si el probiótico está indicado en tu situación particular.
Las principales bacterias que se utilizan como probióticos son los lactobacilos y las bifidobacterias. Esto es debido a que forman parte de nuestra microbiota intestinal y han sido reconocidos como organismos inocuos bajo casi cualquier circunstancia por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria de Europa. Otros microorganismos que forman parte de la microbiota intestinal también son candidatos a convertirse en probióticos (como por ejemplo, las bacterias productoras de butirato) porque los estudios sobre la microbiota humana los están vinculando con claros efectos beneficiosos para la salud.Si estás en alguna de las siguientes situaciones, te recomendamos que consultes con tu farmacéutico para que valore de forma individual la relación beneficio/riesgo para tu situación en particular(1),(4):
Si no perteneces a ninguno de los grupos anteriores, no hay ningún problema para que consumas los probióticos de forma continuada. De hecho, hay estudios clínicos que apoyan la recomendación de tomar probióticos de forma continuada para conseguir un efecto más adecuado(1),(4).
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