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Candidiasis en mujeres: causas, síntomas y soluciones para tratarla

Al igual que todas las mucosas de tu cuerpo, la mucosa de la zona íntima tiene una microbiota propia que la protege del ataque de patógenos. Cada mujer tiene una microbiota vaginal distinta que en condiciones normales está formada casi de forma exclusiva por lactobacilos1.

En la vagina también viven hongos (el más abundante es Candida albicans) en cantidades pequeñas. Si tu microbiota intestinal y tu microbiota vaginal están equilibradas, la Candida permanece bajo control. Sin embargo, cuando desaparecen los lactobacilos protectores, entonces la Candida campa a sus anchas y puede causarte problemas1.

Vamos a ver qué es la candidiasis, cuál es su origen y qué alternativas tienes a tu alcance para tratarla.

 

¿Qué es la candidiasis?

La candidiasis o vulvovaginitis por Candida es una inflamación de la vagina producida por diferentes especies de hongos del género Candida (Candida albicans es el hongo causante del 90% de las vulvovaginitis candidiásicas)2.

La presencia del hongo Candida no es suficiente para tener un diagnóstico de candidiasis, sino que además tiene que acompañarse de inflamación de la vagina2.

Se estima que el 75% de las mujeres en edad fértil tienen candidiasis al menos una vez en la vida. Además, un 5-8% de las mujeres que han tenido candidiasis van a desarrollar candidiasis de repetición3.

 

Causas de la candidiasis

Las principales causas que pueden producir una proliferación de Candida de forma secundaria a un cambio del pH de la mucosa vaginal y a un desequilibrio de la microbiota vaginal normal son4,5:

  • Uso de antibióticos, sobre todo los de amplio espectro como la combinación de amoxicilina y ácido clavulánico.
  • Cambios hormonales: los que se producen de forma normal en mujeres en edad fértil (por ejemplo, la menopausia y el embarazo) o los que están inducidos por los anticonceptivos.
  • Bajadas en la inmunidad: el virus de la inmunodeficiencia humana, el lupus y los tratamientos inmunosupresores (quimioterapia y corticoides) afectan al funcionamiento del sistema inmunitario. Una época de estrés y una infección viral como el resfriado común también pueden predisponerte a tener candidiasis.
  • Diabetes mal controlada: cuando los niveles de azúcar en sangre están descompensados, esto se puede acompañar de un desequilibrio de la microbiota vaginal.
  • Una higiene de la zona íntima muy agresiva o con productos inadecuados: el empleo de geles de higiene de la zona íntima no formulados específicamente para el cuidado íntimo pueden dañar la microbiota vaginal y la acidez natural de la vagina. Las duchas vaginales, el jabón común y el gel de ducha están contraindicados para la higiene íntima.

 

Síntomas de la candidiasis en la mujer

Las siguientes señales pueden alertarte de la presencia de una candidiasis vaginal2:

  • Flujo vaginal de color blanco y en grumos (con aspecto de yogur).
  • Picor, comezón y dolor al orinar y antes, durante o después de tener relaciones sexuales.
  • Irritación y enrojecimiento de la mucosa de la vagina.
  • Erupción cutánea y sarpullidos en la vagina.

A pesar de que la candidiasis no se considera una enfermedad de transmisión sexual, se recomienda no mantener sexo oral, vaginal o anal mientras haya síntomas de candidiasis. Los hombres también pueden tener candidiasis y contagiarla.

La candidiasis se parece a la vaginosis bacteriana, que es la segunda infección del aparato genital femenino más frecuente. Sin embargo, mientras que los síntomas principales de la vaginosis bacteriana son el flujo vaginal abundante y un olor desagradable a pescado, la candidiasis se acompaña de picor y escozor en la zona íntima y de secreción vaginal blanquecina con poco olor2.

 

Tratamiento de la candidiasis en la mujer

El tratamiento inicial de la candidiasis vaginal no complicada es un antifúngico por vía vaginal en forma de óvulos o comprimidos (durante 1-14 días en función del antifúngico) acompañado o no de un antifúngico por vía oral (durante 3-5 días en función del antifúngico)6.

Durante los primeros días de la candidiasis vaginal (fase aguda), el empleo de cremas de higiene íntima permite un alivio rápido de la irritación y el picor vaginal mientras el tratamiento antifúngico hace su efecto2.

La vulvovaginitis candidiásica que aparece en el embarazo o que se cronifica en el tiempo requiere un tratamiento adicional que tiene que valorar tu ginecólogo.

Algunos probióticos han mostrado ser efectivos en la ayuda del tratamiento de la candidiasis vaginal no complicada y en las candidiasis de repetición por una disbiosis de la microbiota intestinal y vaginal2,7,8.

Si tras el tratamiento con un antifúngico las molestias no mejoran, es una buena idea completar el tratamiento con un probiótico por vía oral con respaldo científico. La cepa probiótica Lacticaseibacillus rhamnosus Lcr 35® de Lactoflora® protector íntimo se incorpora a la microbiota intestinal y vaginal para desplazar a la Candida. De hecho, se ha visto que el establecimiento de L. rhamnosus Lcr 35® en el recto y la vagina tras su administración por vía oral es más efectivo a la hora de corregir los desequilibrios de la microbiota vaginal que si se establece solo en la vagina. Esto explica que los probióticos por vía oral sean más adecuados que los probióticos por vía vaginal para los desequilibrios de la microbiota vaginal y las molestias vaginales7,8.

Después de tomar la cápsula por vía oral, el lactobacilo del probiótico atraviesa todo el tubo digestivo y se acumula en el último tramo del intestino grueso para desplazarse después a la vagina donde termina expulsando a la Candida. Para ayudar a aliviar las molestias de un desequilibrio de la microbiota vaginal y de la candidiasis vaginal se recomienda tomar 2 cápsulas diarias de Lactoflora® protector íntimo durante 10 días. Para fortalecer la salud íntima y prevenir la aparición de nuevas candidiasis en un futuro puedes seguir con 1 cápsula diaria de Lactoflora® protector íntimo durante un mínimo de 3 meses.

Además de tomar el probiótico, es importante que9:

  • Uses ropa holgada e interior de algodón.
  • Mantengas una higiene íntima adecuada, evitando los productos perfumados.
  • Cojas el hábito de limpiarte la zona íntima de delante hacia detrás después de ir al baño.
  • Te cambies la ropa interior después de nadar y hacer ejercicio.
  • Tomes precauciones para no infectar también a tu pareja.

Recuerda que es importante que si tienes alguno de los siguientes síntomas consultes a tu ginecólogo de confianza antes de empezar con cualquier tratamiento3:

  • El flujo vaginal y las molestias en la zona íntima no mejoran tras 15 días de tratamiento.
  • Tienes más de 4 episodios de candidiasis al año.
  • Has detectado alguna úlcera o verruga en la zona íntima.
  • Tienes fiebre.
  • Tienes dolor abdominal, acompañado o no de heces con sangre.
  • Estás embarazada.

 

Conclusión

 La candidiasis vaginal o vulvovaginitis candidiásica es un desequilibrio de la microbiota vaginal producida por un descenso de los lactobacilos protectores y un aumento de la proliferación del hongo Candida.

Los antibióticos, los cambios hormonales de la menopausia y el embarazo y la diabetes mal controlada son las principales causas de la candidiasis en las mujeres en edad fértil.

Algunos probióticos que contienen lactobacilos, como Lactoflora Protector Íntimo, ayudan a mejorar las tasas de curación y reducen las recurrencias de la candidiasis vaginal cuando se añaden al tratamiento antifúngico.

 

Referencias: 

  1. Greenbaum S, Greenbaum G, Moran-Gilad J, et al. Ecological dynamics of the vaginal microbiome in relation to health and disease. Am J Obstet Gynecol. 2019; 220(4):324-35. doi: 10.1016/j.ajog.2018.11.1089.
  2. SEMERGEN. Recomendaciones para el diagnóstico y tratamiento de las infecciones vulvovaginales en atención primaria. 2018. Disponible en: https://semergen.es/files/docs/grupos/atencionMujer/Publicaciones/Vulvovaginales-ap.pdf (consultado el 10 de mayo de 2023).
  3. Margolles A, Cepeda A, Mateos A, et al. Guía de actuación y documento de consenso sobre el manejo de preparados con probióticos y/o prebióticos en la farmacia comunitaria SEFAC-SEPyP. SEPyP y SEFAC; 2018.
  4. Álvarez G, Suárez E, Rodríguez J, et al. La microbiota en la mujer; aplicaciones clínicas de los probióticos. Nutr Hosp. 2015; 32(1)56-61. doi: 10.3305/nh.2015.32.sup1.9481.
  5. Martínez Peña MD, Castro Escarpulli G, Aguilera Arreola G. Microbiota vaginal normal: los lactobacilos. MedLab. 2012; 4(1):17-25.
  6. SEGO. Diagnóstico y tratamiento de infecciones vulvovaginales. Prog Obstet Ginecol. 2016; 59(5):350-62.
  7. Petricevic L, Witt A. The role of Lactobacillus casei rhamnosus Lcr35 in restoring the normal vaginal flora after antibiotic treatment of bacterial vaginosis. BJOG. 2008; 115(11):1369-74. doi: 10.1111/j.1471-0528.2008.01882.x.
  8. De Champs C, Maroncle N, Balestrino D, et al. Persistence of colonization of intestinal mucosa by a probiotic strain, Lactobacillus casei subsp. rhamnosus Lcr35, after oral consumption. J Clin Microbiol. 2003; 41(3):1270-3. doi: 10.1128/JCM.41.3.1270-1273.2003.
  9. Gonçalves B, Ferreira C, Tiago Alves C, et al. Vulvovaginal candidiasis: epidemiology, microbiology and risk factors. Crit Rev Microbiol. 2016; 42(6):905-27. doi: 10.3109/1040841X.2015.1091805.

 

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4 comentarios

    1. “Hola Stefany, gracias por tu interés en el producto Lactoflora protector íntimo.
      El producto es adecuado para una niña de 8 años en paralelo a las recomendaciones que le haya hecho el pediatra.
      Un saludo,
      Equipo de Lactoflora”

  1. Despuesde estudio del ginecologopor ardor y picor ,empieza atomar flomax 0.4 hoy 6 23 del 2023. Paracirugia el 12 de julio.No soporta el picor ymanchas rojas molestosas.Debemos esperar?

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