¿Existen situaciones en las que la vaginosis bacteriana puede suponer un riesgo?

vaginosis bacteriana y probioticos

¿Qué es la vaginosis bacteriana?

La vaginosis bacteriana es una entidad clínica común en la que se aprecia una reducción del número de lactobacilos de la vagina, que son sustituidos por otros microorganismos causando así una alteración de la microbiota o disbiosis.

Lo más destacable de la vaginosis bacteriana es que no es una vaginitis, puesto que no provoca síntomas o signos de inflamación, y que suele ser recidivante y muy molesta por cursar con flujo aumentado y con mal olor del mismo.

Desde este punto de vista, se trata de una situación que no supone un riesgo grave para la salud, más allá de la alteración de la calidad de vida que sufren las mujeres que la padecen y el estrés relacionado con las recidivas, con la posibilidad de que la vaginosis pueda ser percibida durante un encuentro sexual u otras actividades cotidianas, o con el impacto que puede suponer sobre su sexualidad.

¿Qué problemas de salud están relacionados con la vaginosis bacteriana?

Sin menospreciar estas consecuencias, existen momentos de la vida de la mujer en los cuales la vaginosis bacteriana podría formar parte de los factores de riesgo de otro tipo de desenlaces negativos para la salud.

Se ha podido evidenciar una asociación entre la presencia de esta entidad clínica y un mayor riesgo de adquirir infecciones de transmisión sexual (ITS). Esto concuerda con la mayor capacidad que tienen los lactobacilos vaginales para impedir la adherencia de microorganismos como el Gonococo, y el hecho de que en la vaginosis bacteriana el número de lactobacilos esté disminuido.

En algunos estudios se ha constatado una mayor susceptibilidad de las mujeres con vaginosis bacteriana para padecer gonococia, tricomoniasis, clamidiasis, candidiasis, infección por el virus del papiloma humano (HPV), y otros virus, como el del herpes simple (tipos 1 y 2).

Parece que varios mecanismos fisiopatológicos pueden estar implicados en esta susceptibilidad, pero, en definitiva, se basan en una reducción de los mecanismos de defensa asociados a la disminución de la población lactobacilar.

También se ha asociado la presencia de vaginosis bacteriana con peores resultados en los procesos de reproducción asistida, aborto espontáneo en el primer trimestre e infertilidad de causa tubárica, si bien es cierto que no hay evidencia suficiente para afirmar que la vaginosis bacteriana pueda ser la causa de estos desenlaces.

La presencia de vaginosis bacteriana se ha asociado con la aparición de complicaciones obstétricas como infección amniótica, parto pretérmino, rotura prematura de membranas, endometritis o infección postaborto. Aunque no se ha demostrado que su tratamiento prevenga estos desenlaces, es cierto que, en mujeres embarazadas, de forma natural, el número de lactobacilos está aumentado, probablemente como mecanismo de defensa.

¿Cómo se trata la vaginosis bacteriana?

En la actualidad existe consenso sobre no tratar a las mujeres asintomáticas que padecen vaginosis bacteriana; en estos casos la afección se diagnostica por casualidad en pruebas de laboratorio como la citología. Pero también existe recomendación de tratarlas si van a ser sometidas a un proceso de ginecológico invasivo como la histeroscopia, o si están embarazadas y tienen antecedentes de complicaciones obstétricas.

¿Pueden ayudar los probióticos a tratar la vaginosis bacteriana?

El tratamiento de la vaginosis bacteriana puede ser suplementado con productos probióticos que contienen lactobacilos, con el objetivo de aumentar la población de estos microorganismos que han sido tan fuertemente relacionados con los mecanismos de defensa vaginales. Además, los probióticos han demostrado en estudios clínicos su capacidad para disminuir el riesgo de recurrencias de la alteración bacteriana o disbiosis que caracteriza a la vaginosis bacteriana.

Existen en la oficina de farmacia diferentes productos probióticos, algunos de ellos especialmente destinados al aparato genital y urinario femenino, para uso vaginal y para uso oral, que los profesionales sanitarios conocen y pueden recomendar en las mujeres con vaginosis bacteriana que están en estas circunstancias, en las cuales esta entidad podría suponer un riesgo.

 

Bibliografía y Lecturas Recomendadas

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Dra. Ana Rosa Jurado

Dra. Ana Rosa Jurado

Doctora en Medicina y Sexóloga en Consulta de Sexología
Directora del Instituto Europeo de Sexología, Marbella. Secretaria del Grupo de Trabajo de Sexología de SEMERGEN. Miembro de la Academia Española de Sexología y Medicina Sexual.

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