La dieta del viajero mediterráneo en verano

que comer para no engordar en verano

El verano y el calor, ya llegaron, para quedarse…y con él las ansiadas vacaciones. Se inicia el periodo de “descontrol de horarios”, comidas fuera de casa, chiringuitos de playa, picnic de montaña, siestas de verano, aperitivos, paellas, cervezas y helados.

Realizar una dieta mediterránea durante las vacaciones de verano, adaptada a todos esos cambios, con alimentos frescos, de temporada y de proximidad, no solo será lo más deseable sino lo más saludable para nuestro organismo, sin embargo el verano es época de viajes y cambios constantes de lugares en donde no resulta fácil encontrar los alimentos característicos de nuestra DIETA; Así que deberemos adaptarnos a otros alimentos propios del entorno donde nos encontremos y protegernos además de ciertos “enemigos”, causantes de las temidas diarreas del viajero.

Nutrirnos de nuestra estrella solar será tarea recomendada para todos, sobre todo para aquellas personas cuyos niveles de vitamina D sean deficitarios y para los que mantengan un “tono” anímico algo inferior al deseado, aunque es de todos sabido la obligada protección frente a sus radiaciones.

El agua y la hidratación son prioridad absoluta durante esta estación calurosa. En circunstancias normales es recomendable ingerir unos dos litros de líquido al día. Pero en situaciones especiales, como ambientes de calor y temperaturas altas, es necesario beber entre 2 y 3 litros

Hidratación, primer consejo para el calor

A modo de recordatorio y para los que se queden en el mediterráneo, le adjuntamos el listado de frutas, verduras, pescados y mariscos propios de nuestro verano mediterráneo.

Hidratarse y reponer el agua perdida será prioridad absoluta durante estos meses de verano, sobre todo en la zona del Mediterráneo donde el calor alcanza temperaturas elevadas.

Nuestro cuerpo pierde más agua con las altas temperaturas, pérdida que se sitúa entre los 2,5 y 3 litros de agua a través del sudor y la respiración, pérdidas que aumentan si además se realiza ejercicio físico. La sed ya es una señal de alerta de déficit, significa que el proceso de deshidratación ya ha empezado.

Se recomienda beber agua (recomendable frente a otras bebidas) de manera continuada, poco a poco y a sorbitos (como mínimo 300 ml cada 2 horas o 150 ml cada hora) sobre todo en la población más vulnerable: niños, mujeres embarazadas y personas mayores.

Consejos de dieta para el viaje

Viajar, descubrir nuevos lugares encontrar nuevas sensaciones y renovar ilusiones puede ser tu objetivo de este verano, pero desafortunadamente y no en pocas ocasiones debido a cambios en nuestra Dieta, a cambios de temperaturas de los alimentos y sobre todo por la falta de medidas higiénicas del país que visitamos, ese viaje puede verse truncado por la aparición de la diarrea del viajero.

Te sugerimos algunos consejos para que tu viaje resulte inolvidable.

  • Prepara tu aparato digestivo antes de viajar
  • Mantén la integridad de la mucosa de la pared intestinal
  • Te aconsejo suplementos con L-Glutamina que te ayudarán a conseguirlo
  • Mejora tu microbiota intestinal
  • Te aconsejo supleméntate con probióticos y fibras prebióticas
  • Te sugerimos Lactoflora Protector Intestinal con 4 cepas de lactobacilos y bifidobacterias vivas. Por frasco 50.000 millones de UFC.
    Bifidobacterium lactis Bl-04®
    Lactobacillus acidophilus NCFM®
    Bifidobacterium lactis Bi-07®
    Lactobacillus paracasei LPC-37®
  • Ten a mano suplementos de enzimas digestivas naturales como Amilasa, Lactasa, Lipasa, Celulasa, Catalasa, Proteasa que mejorarán la digestión.
  • “Suaviza” con aloe vera las paredes del intestino y protege a los fermentos lácticos del pH ácido del estómago.

 

Qué comer en verano para no engordar

Regresar de las vacaciones, subirse a la báscula y sorprenderse de esos kilos de más…¡No es demasiado infrecuente!

El verano suele ser sinónimo de excesos: aperitivos, picoteo, cervezas, sangría, comida de chiringuito, paellas, frituras, alcohol y muchísimos helados…Así que si no quieres que septiembre te sorprenda con unos kilos de más, mejor empieza a tomar nota de estos consejos:

  • Desde el primer día de vacaciones, introduce el ejercicio físico en tu rutina diaria (nadar, caminar por la playa, ir en bicicleta, jugar al tenis, vóley playa, paseos nocturnos…)
  • Comer fuera de casa no es incompatible con comer sano. Disfruta de las magníficas ensaladas de verano, de los tomates, de los gazpachos y cremas de calabacín, puerros y calabaza. Utiliza aceite de oliva para aliños y cocina. Disfruta del manjar del Mediterráneo: Pescados y mariscos así como de las carnes blancas con menor contenido graso.
  • Disfruta de la magnífica oferta de frutas del verano, es una gran opción para tomar entre horas. En general todo tipo de frutas nos aportarán cantidades considerables de vitaminas, minerales y agua, por lo que serán excelentes aliadas cuando precisemos rehidratarnos; la sandía o el melón pueden aportar hasta una cuarta parte del agua que necesita nuestro organismo, por lo que su consumo será especialmente recomendable
  • Tapas preferiblemente proteicas en los aperitivos, no alterarán tu peso, Cualquier pescado a la plancha (sardinas, sepia camarones, etc…), berberechos y mejillones al vapor, boquerones en vinagre, tacos de jamón ibérico…puede resultar ideal para combinarlo con una cerveza o una copa de vino.
  • Las sardinas son el pescado protagonista del verano. Los mejores meses para su consumo son julio y agosto. Son ricas en ácidos grasos omega 3, ácidos grasos poliinsaturados muy beneficiosos para el organismo. Las opciones más ligeras y frescas para verano son las sardinas asadas
  • Modera el consumo de batidos helados, refrescos, granizados y horchatas por su alto contenido en azúcar. Puedes sustituirlos por batidos y polos de hielo caseros elaborados con frutas de la temporada.
  • No olvides hidratarte. Además de agua, puedes refrescarte con agua con gas, limonada casera con menta fresca, albahaca y jengibre, té y polos de hielo. Beber dos vasos de agua con limón media hora antes de las comidas nos proporcionará una mayor sensación de saciedad.
  • Consume alimentos con fibra como las verduras y frutas, te ayudarán a regular el tránsito intestinal. Te aconsejamos además añadir legumbres a tus ensaladas y por supuesto aceite de oliva virgen que contribuirán a evitar el estreñimiento tan frecuente del verano.

Los batidos de frutas, conservan la pulpa de la fruta y son ricos en fibra, no sucede lo mismo con los zumos licuados sin pulpa y sin fibra.

Es obvio que entre estas opciones siempre será preferible inclinarse por los batidos de frutas de verano por su elevado valor nutritivo de vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra y por su sensación de saciedad.

  • Evita las bebidas alcohólicas, tienen efectos tóxicos para la salud, y su consumo también se relaciona con aumento de peso. El vino es un alimento tradicional de la dieta mediterránea, con efectos beneficiosos sobre la salud si se consume con moderación y en contexto de la dieta mediterránea.
  • Una buena opción para mantener el peso durante los días de vacaciones sería la de destinar un días por semana (incluso dos días) un plan détox saludable para compensar los excesos del resto de la semana.

Te proponemos tres monodietas détox de verano para realizar un día por semana para que las incorpores en tus menús de vacaciones.

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Susana Möller

Susana Möller

Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Barcelona. Postgrado en Nutrición Clínica. Segundo grado de especialización en Medicina Biológica y Antienvejecimiento. Master en Medicina Biológica y Anti envejecimiento. Acreditación en Medicina Cosmética y Estética por COMB.
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