Alergias respiratorias y la microbiota

alergias respiratorias

La relación entre las alergias respiratorias y la microbiota. 

El tipo de microbiota predominante en las secreciones nasofaríngeas de los niños juega un papel crucial en la susceptibilidad para el desarrollo de infecciones febriles de las vías aéreas inferiores, y en el desarrollo de asma en etapas más tardías de la vida.

Esta evidencia está en consonancia con la vigente teoría de la vía aérea única, en función de la cual la rinitis y el asma son la expresión a dos niveles distintos de la misma enfermedad. La colonización de la hipofaringe en niños de un año de edad por Moraxella catarrhalis, Haemophilus influenzae o Streptococcus pneumoniae, se ha asociado con un riesgo significativo elevado de padecer asma. Además las infecciones respiratorias por Haemophilus influenzae, Chlamydia y virus se asocian con el riesgo de desarrollar asma severo.

En adultos la composición del microbioma pulmonar difiere significativamente de los controles sanos, con gran abundancia en las secreciones de las vías aéreas inferiores de aquéllos de proteobacterias. Es uno de los principales grupos de bacterias, que incluye una gran variedad de patógenos como Escherichia coli, Salmonella, Vibrios, Helicobacter, Neisseria gonorrhoeae y muchos más; su nombre hace honor al dios griego Proteus, que podía cambiar de forma, por la gran diversidad de formas halladas en ellas. Dicha condición se asocia con la expresión de genes asociados a los linfocitos Th17, y las reacciones alérgicas crónicas se caracterizan por la infiltración de dichas células y de linfocitos Th1.

Por otra parte se ha observado que asmáticos que desarrollan hiperreactividad bronquial a las seis semanas de recibir tratamiento con claritromicina muestran una mayor diversidad microbiana, siendo más prevalente la presencia de hongos, sobre todo de los géneros Aspergillus y Penicillium, asociándose con una menor respuesta broncodilatadora. Al igual que sucede con la microbiota intestinal, la que coloniza las vías aéreas es predominantemente del tipo Bacteroidetes, Firmicutes y Proteobacterias.

 

Relación asma y microbiota intestinal

Se ha asociado un elevado riesgo de asma con la alteración de la microbiota intestinal en edades tempranas de la vida, en concreto con un aumento de Bacteroides fragilis y del número total de anaerobios, con la disminución de Escherichia coli y la abundancia relativa de Faecalibacterium spp., Lachnospira spp., Rothia spp. y Veillonella spp., aunque estos hallazgos no han sido consistentes en todos los estudios efectuados hasta el momento. Pero la restauración de la microbiota intestinal alterada, por medio de la administración de probióticos, podría disminuir la susceptibilidad a padecer asma bronquial.
En adultos la composición general de la microbiota fecal en individuos con asma alérgica no difiere de la de los sujetos sanos, pero existen diferencias taxón-específicas, pues en aquéllos con asma de mayor cronicidad hay menor número de bifidobacterias, sobre todo de Bifidobacterium adolescentis.

Los niños con riesgo de desarrollar asma tienen niveles disminuidos de lipopolisacáridos (endotoxinas, que son componentes mayoritarios de las membranas de las bacterias Gram negativas) en sus heces. Las bacterias saprofitas pueden influenciar el desarrollo de asma mediante la producción y secreción de metabolitos, específicamente ácidos grasos de cadena corta (AGCC), que son nutrientes de los colonocitos. Una dieta alta en fibra, que aumenta los niveles de AGCC en el suero y las heces, se asocia con una disminución en la relación Firmicutes/Bacteroidetes y un enriquecimiento de Bacteroidaceae tanto en las heces como en las vías aéreas. La pérdida de ciertas bacterias intestinales y el crecimiento de hongos propicia cambios inducidos por la prostaglandina E2 en los macrófagos alveolares y aumenta la inflamación alérgica de la vía aérea.

Algunas especies de probióticos como Bifidobacterium longum, Lactobacillus paracasei y Lactobacillus acidophilus han demostrado su eficacia para disminuir los síntomas de la rinitis alérgica. Van de Pol y cols (2010), demostraron que la combinación de Bifidobacterium breve con prebióticos reduce la producción de citocinas Th2 y mejora el flujo espiratorio máximo tras la exposición a ácaros en sujetos con asma alérgica.

 

BIBLIOGRAFIA

  • Bisgaard H, Hermansen MN, Buchvald F, Loland L, Halkjaer LB, Bonnelykke K et al. Childhood asthma after bacterial colonization of the airway in neonates.N Engl J Med 2007;357:1487–1495.
  • Hilty M, Burke C, Pedro H, Cardenas P, Bush A, Bossley C et al. Disordered microbial communities in asthmatic airways. PLoS ONE 2010;5:e 8578.
  • Marri PR, Stern DA, Wright AL, Billheimer D, Martinez FD. Asthma-associated differences in microbial composition of induced sputum. J Allergy Clin Immunol 2013; 131:346–352.
  • Van de Pol MA, Lutter R, Smids BS, Weersink EJ, van der Zee JS. Synbiotics reduce allergen-induced T-helper 2 response and improve peak expiratory flow in allergic asthmatics. Allergy 2011;66(1):39-47.

      Internet

Protector intestinal para niños

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Roberto Pelta

Roberto Pelta

Doctor Adjunto del Servicio de Alergología en Hospital General Universitario Gregorio Marañón
Doctor en Medicina. Médico Adjunto del Servicio de Alergología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid.
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2 comentarios en “Alergias respiratorias y la microbiota

    1. Hola María Elena,

      desafortunadamente, Lactoflora no se comercializa fuera de Europa. Puedes probar con alguna plataforma de distribución online a ver si lo encuentras.

      Un saludo,

      El equipo Lactoflora

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